Adicción al sexo: qué es y cómo identificarla

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Joanna Guillén Valera Compartir en A muchas personas les gusta el sexo y muchas de ellas necesitan practicarlo a diario solas o en pareja. Tener sexo es sano, de hecho, muchos expertos abogan por hacerlo a diario para mejorar la salud física y mental, eso sí, siempre y cuando no se convierta en una obsesión o un deseo incontrolable. Si esto ocurre, podríamos estar hablando de una adicción al sexo, una enfermedad crónica que requiere tratamiento específico. Por ello, la adicción al sexo se puede comparar con otras adicciones como el adicto a las drogas, al juego o al alcohol, donde nunca se ven saciados y tienden a la pérdida de control. En cuanto al género, ambos expertos coinciden en que se trata, sobre todo, de un problema masculino, aunque no exclusivo de los hombres. Factores que pueden predisponer a la adicción En relación a si existen factores que pueden predisponer a desarrollar adicción al sexo, la respuesta de los expertos es que sí.

Señales de que podrías ser adicto al sexo

Las auténticas víctimas de estas situaciones denial son los propios adictos. Hay grilletes y hay niños, inocentes, incapaces de entender Pregunta que se hace Marihuana, quien relata: hace ya año y medio descubrí que mi marido, de 47 años, lleva toda la biografía metido en el mundo de la prostitución, el juego y, posiblemente, las drogas. Cuando descubres que tu galán, esa persona en la que has confiado, es adicta al sexo se te desorganiza el mundo, el germanía y los presupuestos. Se plantean muchas preguntas. Es necesario aceptarlo y beber medidas. Parece que no lo puedes comentar con nadie, que no te van a creer.

¿REALMENTE EXISTE LA ADICCIÓN AL SEXO?

Bebedero de la imagen, Getty Images Meat pie de foto, Los expertos no se ponen de acuerdo en si la adicción al sexo se trata de un mito o una enfermedad actual. Como sociedad, aceptamos que existe la adicción a sustancias como la tóxico, el alcohol y otras drogas. Bebedero de la imagen, Getty Images Abecé de foto, Un estudio de mostró que la actividad cerebral en los adictos al sexo cuando miran pornografía es similar a la de los adictos a la droga, cuando se les muestra su droga preferida. Empero ahora, se ha propuesto la introducción del término comportamiento sexual compulsivo en la Clasificación Internacional de Enfermedades, el manual producido por la Organización Ecuménico de la Salud. La inclusión de la adicción al juego fue considerada en el pasado en la categoría de comportamientos compulsivos, pero obtuvo el estatus formal de diagnóstico como anexión en junto con el llamado trastorno por atracón, después de que surgiera nueva evidencia. Terapeutas creen que la adicción al sexo puede seguir el mismo camino. Actividad cerebral Un análisis publicado en señaló que la acción cerebral en los adictos al amor cuando miraban pornografía es similar a la de los adictos a las drogas cuando les mostraban su anfeta preferida.

Actividad cerebral

Te sientes atraído a mantener ciertas conductas sexuales, después sientes una liberación de tensión, pero también sientes culpa o remordimiento. Has intentado reducir o controlar tus fantasías, impulsos y conductas sexuales sin éxito. Usas la conducta venéreo compulsiva para escapar de otros problemas, como la soledad, la depresión, la ansiedad o el estrés. Tienes problemas para establecer y mantener relaciones saludables y estables. La conducta sexual compulsiva suele empeorar con el tiempo, por lo que debes buscar ayuda escasamente reconozcas que puede haber un brete. Buscar ayuda para la conducta venéreo compulsiva puede ser difícil por anatomía un asunto muy personal.

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Falta de evidencia

Sangita Myska, periodista de la BBC, ha entrevistado a muchas de ellas. Levante es el caso de una madama en Reino Unido que descubrió por casualidad, después de 20 años de matrimonio, que su marido tenía una vida secreta. Siempre pensé que tenía un matrimonio muy normal. Mi cónyuge era un exitoso hombre de negocios que viajaba mucho por trabajo, así que pasé mucho tiempo sola, criando a los niños, pero él venía a casa todos los fines de semana. Simplemente asumí que era una relación muy normal. Siempre parecía bendito cuando estaba en casa. No tenía ni idea de lo que estaba pasando realmente.