Visor de obras.

Conocer viuda – 890599

La inquietud empezó en julio, cuando la señora Rebeca, una viuda amargada que vivía en una inmensa casa de dos corredores y nueve alcobas, descubrió que sus alambreras estaban rotas como si hubieran sido apedreadas desde la calle. El primer descubrimiento lo hizo en su dormitorio y pensó que debía hablar de eso con Argénida, su sirviente y confidente desde que murió su esposo. La viuda tenía un sentido académico de la autoridad, heredado tal vez de su bisabuelo paterno, un criollo que en la guerra de Independencia peleó al lado de los realistas e hizo después un penoso viaje a España con el propósito exclusivo de visitar el palacio que construyó Carlos III en San Ildefonso. Pero al llegar allí, vio que el mismo alcalde, sin camisa, peludo y con una solidez que a ella le pareció bestial, se ocupaba de reparar las alambradas municipales, deterioradas como las suyas. Pero estaba ofuscada, en parte por el calor y en parte por la indignación que le produjo la ruina de sus alambreras.

Un cuento de Gabo

So as to book was made by Mr. Assess Twain, and he told the accuracy, mainly. There was things which he stretched, but mainly he told the truth. That is nothing. I by no means seen anybody but lied one age or another, without it was Aunt Polly, or the widow, or perhaps Mary. No sabréis quién soy yo si no habéis leído un álbum titulado ; Las aventuras de Tom Sawyer;, pero no im-porta.

THE ADVENTURES OF HUCKLEBERRY FINN -- LAS AVENTURAS DE HUCKLEBERRY FINN

Toos somos cigarras Se santigua en la mañana chupilca y en la confusión hace examen de conciencia con un guindao de 43 grados, que pela el gaznate Porque si éste bebe sin comer, de aquí no lo saco ni con una yunta e güeyes Aquí hay cavimento y güena disposición pa recebir a las visitas Aquí no hay trancas en las puertas pa los conocíos que se aprecean Me duele un poco la cintura de tanto recoger frutillas