Prostitutas

Como conocer – 747691

La prostitución permitiría al Estado recaudar 6. Cada mujer puede reaccionar de forma diferente, en mi caso intento reírme y distanciarme de esa voz, intentando averiguar de dónde procede y qué pretende. Porque ni es una voz vieja, ni procede de una cultura vieja, es una voz actual y muy incómoda a la que instintivamente intentamos acomodarnos para no ser señaladas por ella. Con esta ley, la policía nacional y la local se convierten en verdaderos guardianes de la moral, tienen entre sus manos la difícil tarea de distinguir a la chica decente de la mujer que, noche tras noche, dinamita la moral ocupando un espacio material y simbólico que no es el suyo. La ley no da instrumentos que permitan detectar de forma inequívoca a una puta, no existen posibles controles como el de alcoholemia; el agente sólo dispone de su ingenio y su sexto sentido para detectar a la verdadera puta. Pero es importante detenerse en este aspecto de la ley mordaza, porque tiene consecuencias injustas e insostenibles para las trabajadoras sexuales. La lucha de las trabajadoras sexuales contra el estigma lleva tiempo ocupando, a nivel individual y colectivo, su primera línea de trabajo. Atiende a la necesidad que muchas mujeres que ejercen la prostitución tienen por separar su vida profesional de la familiar y la social. En estos casos se pretende la re-apropiación de una etiqueta como un acto de insumisión, para modificar su significado, o como forma de reconocer que en la lucha contra este estigma nos la estamos jugando todas y por qué no, todos.

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Tenía 15 años. La ansiedad le desbordaba. Dudó mucho, pero su camarada insistió hasta que acabó cediendo. Por un lado era un adolescente que perdería la virginidad y, por otro, reproducía en mí el estigma social que tiene el consumo de prostitución. Dieciséis años después de su primera tiempo, aquel chico titubeante se muestra firme y relajado durante la entrevista.