Mamada Solo Lengua

Busco pollas – 185110

O sea, que hay idiomas de primera y de segunda. Que no todas las lenguas tienen intrínsecamente el mismo valor. Pero que no lo disfracen bajo milongas pseudointelectuales relativas a la utilidad y eficiencia comunicativa. No busque el lector contenido político alguno en la defensa que intento hacer de las lenguas peninsulares minoritarias, no, de ninguna manera. Todos mis argumentos son lingüísticos y culturales emitidos desde la tolerancia del vive y deja vivir, desde la autoidentificación sin exclusiones y desde el respeto a la singularidad y la diferencia. Sin embargo, los prejuicios contra estos idiomas periféricos sí podrían etiquetarse con mucha frecuencia como xenófobos, por cimentarse implícita o explícitamente en la asunción de que hay unas lenguas superiores a otras. Pero para entronizar al idioma propio —que muy afortunadamente no precisa defensa alguna, todo sea dicho— esas voces no necesitan hacerlo a costa de desconsiderar o desprestigiar ya no a la lengua ajena sino, de manera indirecta, a sus hablantes. Parece como si, para defender lo propio, algunos, en una artimaña de jibarismo mental, necesitasen poner en cuestión la importancia de lo ajeno.

Le monta cuernos a su marido con un negro fornido

Su apartamento se veía muy bonito y se encontraba muy emocionada de gusano y decirme que había conseguido un nuevo trabajo. Sus pezones ya estaban totalmente erguidos, igual que mi poronga. Poseía una hermosa sonrisa en su cara mientras frotaba sus lolas desnudas contra mi cuerpo, diciéndome que me relajara y disfrutara de la experiencia mientras se quitaba mis pantalones y mis calzoncillos, exponiendo mi enorme enderezamiento palpitante. Miré hacia abajo para admirar a mi enorme cabeza de bauprés fregando durante su hendidura como ella me montó. Este niño recién salido de 18 años ya sabía cómo llevar a cabo una poronga dura.

3 comentarios

Daughter muchas las anécdotas que provoca la variedad de significados que tienen palabras y expresiones en nuestro idioma. Las conversaciones y los viajes se llenan de momentos que divierten, sonrojan, asustan, regocijan, avergüenzan y enfadan con sus malentendidos. Polla y bicho no significan siempre lo mismo en la cosmografía del español. Y después él mismo se ríe de su huevada. Arrepentirse como propia una lengua con casi millones de hablantes nativos es una suerte humana, económica y política. Todavía una forma interesante de reconocimiento espiritualidad.