Comida íntima con una caliente mujer de 55 años

Mujer calentorra – 219784

Ahora sí que eres una verdadera zorra y muy puta, pues ya tienes tus agujeros bien taladrados. Ahora voy a contar un nuevo encuentro con un desconocido, que tuvo lugar hace unas semanas aunque, como siempre, en una comunidad ajena a la nuestra, como simple medida de seguridad. Pero esta vez lo que quiero contar no es solamente lo ocurrido simple y llanamente, sino el comportamiento que tiene mi marido, asumiendo no solamente los cuernos que su mujer le pone, sino también su manera de actuar, como comprobaréis con los sucesos ocurridos y que me dispongo a relatar. Nos desplazamos a Cantabria. Para la ocasión yo llevaba un minivestido rojo bien escotado, que dejaba ver no solo el canalillo sino buena parte de mis pechos y otra buena parte de mis muslos, aunque eso estando de pie pues al sentarme y cruzar las piernas, la visión subía hasta casi verse las braguitas. Su conversación era amena y poco a poco, nos fuimos encontrando a gusto y al rato salíamos a bailar. Yo, que ya me encontraba cachonda y caliente, lejos de retroceder ante sus caricias, me pegaba a él como una lapa al tiempo que me besaba con pasión y susurraba piropos y palabras dulces en mis oídos. Todo ello y el morbo que observaba en la mirada de mi esposo, que no perdía detalle del lote que su mujer se estaba dando con aquel desconocido, hicieron que notara la humedad que se apoderaba de mi chocho y que me empezaba a humedecer las braguitas.

Vídeos de Maduras: Viudas

Entretanto negocian el precio ella acaba desnuda y de rodillas chupandole su gran polla, despues el tipo la penetra bien duro en varias posturas y acaba llenando de lefa su boquita. La guarrilla se despierta y su novio esta cachondo asi que le hace una mamada de cine para darle placer y que su gallina se ponga aun mas tiesa. Ella es una mujer gorda de grandes pechotes naturales y mucha hambre de sexo, y su amante calvo y gordo le va a dar una buena racion de polla. Son dos calentorras muy atractivas que disfrutan del sabor de un buen conejito humedo. Se dan placer tanto con la boca como usando juguetitos como consoladores, los cuales se meten por el coño sin pudor. Son dos amiguitas juguetonas que disfrutan del sexo lesbico, pero tambien de un buen cola de un machote que se preste. El chico lo graba todo entretanto se divierte perforando el ojete de su pareja, que dilata sin ningun problema su ano para que la penetre fuerte con su verga gorda una y otra vez.